Martes 26 de diciembre de 2017
Ciudad de México
José Alfredo Otero
ADN Magallanero
Noveno acto del juego del domingo tres de noviembre de 1996, donde los Navegantes del Magallanes, recibieron en su puerto magallanero a los Tiburones de la Guaira, escucho el partido por radio en la sala de la casa de mi abuela Plácida en La Salle y a través del súper equipo de mi prima-madrina Ledymar, dos rollings por el campo corto, para los dos últimos outs del encuentro, que marcó el no hit no run del zurdo Chris Roberts.
El detalle de esos rodados y de esos out, fue que los realizó un novato de nombre Richard Paz y 19 años, en aquel entonces, quien había debutado dos días antes, con los turcos y que si bien estaba apenas en su segundo juego, con eléctricos, según los comentarios en la transmisión radial de RCR, si mal no recuerdo ni me equivoco de Dámaso Blanco, dijo que el novel parador en corto lo había hecho muy bien como todo un veterano y que ni se había inmutado por los nervios ni la presión del escenario y ni el marco de la hazaña que completó esa tarde-noche, donde el destino y el manager Jhon Tamargo lo colocaron.
Buenas manos ha debido tener como shortstop, para que el dirigente lo haya puesto en la posición en el campo y haber pasado nada más y nada menos que a Eddy Díaz a la tercera base, después de que Richard, haya entrado ese día como corredor emergente por otro de los caballos magallaneros Edgardo Alfonzo.
Quizás el manejador habría podido dejar a Paz en la antesala y a Díaz en las paradas cortas, por la juventud del primero y la veteranía del segundo o tal vez quiso lanzar al novato de una vez al agua y a los Tiburones literalmente, para ver si podía ayudar al navegante mientras llegaba otro de sus grandes navegantes, Álvaro Espinoza.
Mismo destino que lo colocó seis años después de campo corto, durante todo el mes de enero de 2002, en el round robin y en la final, teniendo los bucaneros a otro parador en corto, incluso Grandes Ligas, como Carlos Guillén, quien fue puesto a jugar en la tercera base, en esa oportunidad por el manager en ese momento Phil Regan, quien también confió en Richard, como en noviembre del 96 lo hizo Tamargo.
Destino que premio a Paz, dándole la oportunidad de agarrar el elevado de Miguel Cabrera, en terreno corto entre el jardín central y el izquierdo, en el estadio José Pérez Colmenares en Maracay, para que los filibusteros alzaran el campeonato 2001-2002, el décimo en su histórica navegación, después de cinco años de sequía y dos finales consecutivas naufragando, para darle literalmente Paz a Regan, luego de capturar ese fly.
Como no recordar las imágenes y el nombre repetido de Richard Paz, en las narraciones tanto de Fernando Arreaza por Venevisión y de Pascual Artiles por Meridiano Televisión y en especial a Carlos el tapón Hernández, agachado, confiando, esperando y señalando a su llave, para arrancar, con la celebración https://www.youtube.com/watch?v=DKZSK-jVfNY https://www.youtube.com/watch?v=YwwOFk–hPg
Si bien Richard, no tuvo la confianza de Alfredo Pedrique, como campo corto, sus mejores temporadas a la ofensiva las vivió con el estratega, como utility, incluso hasta en los jardines, en específico en el derecho en el todos contra todos de la zafra 2005-2006, cuando reventó a Cabrera en la antesala en aquel juego ganado por los filibusteros en la mesa.
Paz, explotó ofensivamente, con los marinos en la 2006-2007, cuando con nuevo look y más peso, le hicieron valer el apodo de mini Magglio. De la ofensiva de Richard me quedo con sus jonrones, en especial el que le dio a Felipe Lira, en el estadio Universitario en la 2003-2004, por el jardín izquierdo en un octavo capítulo, para romper un empate a uno y tripular el triunfo pirata esa noche y ante Francisco Rodríguez, de emergente por el jardín central en el estadio José Bernardo Pérez en el round robin 2005-2006, así se haya perdido ese juego.
También me quedó, con la amabilidad de Paz, para atender a los medios, como lo hizo en los entrenamientos previos a la zafra 2008-2009, donde lamentablemente sería posteriormente cambiado a los Caribes, para después retirarse también joven a los 31 años, pero regresaría al navegante en la 2012-2013, como coach de primera base, donde volvería a ser campeón como 11 años antes e incluso bicampeón, algo que no hizo como jugador, ya que también estuvo como técnico en la 2013-2014, de la mano del regreso de Carlos García, para encargarse del infield magallanero y vaya que lo hizo bien.
Richard, volvió al cuerpo técnico magallanero también este año y eso es un buen augurio, donde se ha desempeñado como coach de tercera base y a pesar de que cambió su tradicional dorsal 52 por el 6, los resultados también se han visto y no lo hizo solo, ya que lo hizo acompañado de su hijo, quien también fue firmado por los turcos y para Estados Unidos, en la continuación del legado de su padre y en la búsqueda de completar el sueño que le faltó a su progenitor llegar a Las Mayores, mientras tanto de seguro lo prepara a él como a su pupilo Rayder Ascanio en esos sueños y también en el mío y de millones de magallaneros de ver siempre al Magallanes campeón, en especial en 2018, como en el 50, 51, 55, 70, 77, 79, 94, 96, 97, 2002, 2012 y 2014.
Foto: Pelota Binaria.
