Viernes 4 de mayo de 2018
Ciudad de México
José Alfredo Otero
ADN Magallanero
Hasta febrero de 2015, el contacto que había tenido con el béisbol mexicano se limitaba a los equipos mexicanos campeones en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) y representantes de los aztecas en la Serie del Caribe, también de los cuentos y la información de los beisbolistas venezolanos que actúan en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), cuando destaca un jugador mexicano en las Grandes Ligas, como fue el caso de Vinicio Castilla junto a Andrés Galarraga, en los Rockies de Colorado y cada enero cuando refuerzan peloteros de la LMP y mexicanos, en especial desde 2010 en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.
Pero desde el 23 de febrero de 2015, cubro la LMB, con especial atención a los jugadores venezolanos y recuerdo que la en la primera entrevista que hice fue a Wilfredo Romero, y le pregunté por la creencia que en el béisbol mexicano todo el mundo batea, que incluso yo también tenía hasta entonces y he comprobado que no es así.
Lamentablemente en Venezuela, algunos de mis paisanos tienden o han tendido a menospreciar a la pelota azteca equivocadamente o basado en estadísticas y números a la distancia, con mucho respeto y permiso de y para estadísticos, numerólogos y sabermétricos.
Más de un toque y no precisamente de bola sino de realidad nos han dado los equipos mexicanos en las Series del Caribe en los últimos años, especialmente cuando se han jugado en Venezuela y sin duda la mayor muestra fue en el Clásico Mundial de Béisbol de 2017, donde nos ganaron y clasificamos por reglamento y no por juego.
Este fin de semana se juega en Monterrey, México, la Mexico Serie, entre los Dodgers de los Ángeles y los Padres de San Diego, en 2016, jugaron Astros de Houston y los mismos Padres, en la Ciudad de México, lo que me hace recordar las series de Astros ante Indios de Cleveland, en el estadio José Bernardo Pérez de Valencia y la de Bravos de Atlanta y Devil Rays de Tampa Bay, en aquel entonces en el estadio Universitario de Caracas, a la cual asistí, recuerdo a José Canseco, sacándola del parque en la práctica de bateo y el regreso de Galarraga.
Después de tres años en México, de cubrir la LMB, de ver el acercamiento de la misma con Major League Baseball (MLB), en especial con la nueva presidencia de Javier Salinas, quien incluso se reunió con su par de la Federación de Béisbol y Softbol, que sorprendentemente está en Roma, Italia, sí leyó bien Roma, Italia, de igual forma con la ida de las academias de MLB de Venezuela, más la situación de país, considero que México, está emergiendo por nosotros ante Grandes Ligas, y puede convertirse en esa tierra fértil y prometida como la abonó, sembró e hizo frutos Andrés Reiner.
No sé si lo anterior esté en la mente, sea una de las ideas o uno de los objetivos de Salinas en su presidencia sino aquí se la lanzo bombita, espero la tome y me anoté en el lineup. Aunque también podría depender de las próximas elecciones presidenciales tanto para bien o para mal depende desde el cristal con que se mire y quién gane las mismas, especialmente si lo hace o no un amante del béisbol.
De instalarse las academias de MLB en México, como en Dominicana y en su momento en Venezuela, lo más probable es que se vean más caso como los de Roberto Ávila, Fernando Valenzuela o de Castilla, entre otros con también mucho permiso y respeto de para el resto, por escribir los que conozco y recuerdo de momento.
Y tal vez se conviertan también en unos de los principales exportadores para las Grandes Ligas, ya que de más de 120 millones de personas en población y con béisbol todo el año, tanto profesional, como semi profesional, amateur y menor en casi que todo su territorio, muchos más beisbolistas profesionales que arriben a Las Mayores, tienen que salir, en eso al menos yo confío y espero y eso que me falta 14 plazas más de LMB por conocer, cubrir y visitar, pero ya van dos en cuatro años y rumbo a una tercera, con el favor de Dios.
Foto: MLB
